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NORMAL, Illinois — Rivian aún está a un año de producir sus

primeros camiones eléctricos en una planta de Mitsubishi convertida en Normal,

pero para miles de residentes, clientes y solicitantes de empleo, el futuro

está comenzando a parecer un poco más cercano.

Una gran multitud de lugareños curiosos asistieron a la

festiva jornada de puertas abiertas del fabricante de automóviles el domingo en

el círculo de la ciudad, ansiosos por ver los primeros ofrecimientos inaugurales

de Rivian (un costoso camión eléctrico de alto rendimiento y un SUV) y para

conocer al hombre que está encendiendo de nuevo las luces en una planta

automotriz enorme y cerrada durante mucho tiempo en las afueras de Normal.

Los elegantes prototipos de los vehículos estuvieron fuera

del alcance de la mano, pero el director ejecutivo y fundador de Rivian, RJ

Scaringe, de 36 años, fue más accesible, mezclándose durante horas en la

reunión mayoritariamente al aire libre, hablando de los ambiciosos planes de la

compañía para impulsar la economía local y cambiar la forma en que funciona el

mundo.

"Este es nuestro hogar, por lo que queríamos

asegurarnos de que las personas que viven aquí y escuchan sobre nosotros y hablan

de nosotros, realmente tengan la oportunidad de conocernos de primera

mano", dijo Scaringe.

Fundada hace 10 años, Rivian, con sede en Plymouth,

Michigan, está ganando terreno en su misión de convertirse en el Tesla de los camiones,

atrayendo más de 1 mil 500 millones de dólares en inversiones este año de Ford,

Cox Automotive y Amazon, entre otros. El mes pasado, Rivian anunció que

construirá 100 mil vehículos de reparto eléctricos personalizados para Amazon

junto con su camioneta y su SUV centrados en el consumidor.

Esa noticia ha convertido el escepticismo en optimismo para

muchos en Normal.

"El punto de inflexión fueron Ford y Amazon",

comentó Chris Koos, propietario de una tienda de bicicletas local que ha sido

alcalde de Normal desde 2003. "A nivel local, eso cerró el trato. Esta es

una compañía real y este es un producto real”.

Normal es una gran parte de los planes de Scaringe, con

Rivian comprando y modernizando la planta de Mitsubishi, que cerró en julio de

2015 después de casi 30 años de producción. El cierre de la extensa fábrica, alguna

vez el mayor empleador de la ciudad, dejó a mil 100 personas sin empleo.

Mitsubishi abrió la planta de Normal en 1988, que en su

apogeo producía más de 200 mil vehículos por año, mientras que los niveles de

personal alcanzaron alrededor de cuatro mil. Para cuando Mitsubishi decidió

cerrar la planta, la producción anual había caído a 64 mil vehículos.

Scaringe confesó que eligió ubicarse en Normal después de

visitar la fábrica en 2016 y pasar tiempo con los lugareños en el pintoresco

centro cerca del campus de la Universidad Estatal de Illinois.

"Una de las cosas que nos atrajo tanto de la planta no

fue solo la planta en sí", continuó Scaringe. "Fue el hecho de que la

comunidad alrededor de la planta y las personas que han trabajado en ella eran

muy apasionadas".

Además de cuatro millones de dólares en incentivos locales,

Rivian recibirá 49.2 millones de dólares en créditos fiscales estatales durante

15 años si cumple con los objetivos de empleo e inversión. Esos objetivos

incluyen crear mil nuevos empleos para 2024.

Rivian, cuyo nombre ya adorna el frente de la fábrica, está

trayendo nuevos equipos y haciendo cambios en el diseño interior.

Algunos de los avances de la planta se representaron en un

gran mural dentro de un museo temporal en el evento del domingo, el cual documentaba

la breve historia de la compañía y su prometedor futuro. A medida que la

fábrica avanza hacia la producción a fines de 2020, Scaringe señaló que

contratará a "mucha gente" que trabajó allí para Mitsubishi.

"Estamos hablando de miles de empleos", anunció

Scaringe.

Actualmente hay 156 empleados en la planta de Normal,

declaró la compañía.

Mientras Rivian está desarrollando tecnología de vanguardia

para vehículos eléctricos, Scaringe subrayó que el proceso de ensamblaje real

no es tan diferente al de la encarnación anterior de la planta, lo que

significa que los ex trabajadores de Mitsubishi deberían tener habilidades

transferibles.

“El proceso de construcción de los autos no es tan diferente

como uno podría pensar. Aún cuenta con asientos, faros y puertas, todas esas

cosas siguen siendo muy similares", apuntó Scaringe.

Dentro del museo temporal, tuvo lugar una reunión

improvisada cuando un flujo constante de ex trabajadores de Mitsubishi se formaron

para dejar currículos con la esperanza de conseguir un empleo en Rivian, en la

misma planta que muchos ayudaron a cerrar hace cuatro años. Los empleos que

figuran en un volante publicado cerca de un mostrador de contratación incluían

inspectores de calidad, técnicos de mantenimiento y líderes de equipo.

Trent Boyer, de 50 años, de Clinton, un veterano de 27 años

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de la planta Mitsubishi, estuvo allí para explorar oportunidades con Rivian.

"He hablado con al menos media docena de tipos desde

que he estado aquí", señaló Boyer. "Estoy seguro de que muchos de

ellos estarían más que dispuestos a regresar y volver a intervenir".

Con la esperanza de un puesto en el departamento de

ingeniería o mantenimiento de Rivian, Boyer buscaba utilizar un título de

asociado en ingeniería que obtuvo de forma gratuita como parte del paquete de indemnización

de Mitsubishi. Ha tenido varios empleos desde entonces, pero comentó que estaba

listo para una oportunidad dentro de una fábrica que nunca planeó abandonar.

"Muchos de nosotros esperábamos que nos retiraríamos

allí después de tantos años", confesó Boyer. "Pero cosas suceden en

la vida, a veces hay que seguir adelante".

Brad Fish, de 55 años, de Bloomington, Illinois, trabajó

como electricista en la planta de Mitsubishi durante 21 años. "Salí el

último día", recordó Fish.

Ahora, trabajando en una fábrica en Clinton como técnico de

mantenimiento, ya ha solicitado un puesto en Rivian para tener la oportunidad

de volver a su antigua profesión. Esperaba presentar su caso para ser

contratado en persona en el evento del domingo. "Significaría mucho para

mí y mi familia", subrayó Fish.

Afuera, los admiradores vieron la camioneta R1T y la SUV

R1S, que podrán ir de cero a 60 mph en aproximadamente tres segundos y viajar hasta

400 millas con una sola carga. Fue la primera exhibición de los vehículos en

Illinois, tras hacer su debut en el Auto Show de Los Ángeles en noviembre.

Aunque no está listo para ofrecer pruebas de manejo,

Scaringe dijo que los prototipos son completamente funcionales y atestiguó su

rendimiento a través de experiencia de primera mano.

"Cuando estás en la carretera, se siente realmente

estable", detalló. "Pero, al salir de la carretera, el vehículo es el

mejor todoterreno que podrás conducir jamás".

Nicholas Zelinski, de 29 años, un ingeniero de software de

Bolingbrook, ya está convencido, e hizo un pedido anticipado de una camioneta

modelo básico de 69 mil dólares con un depósito reembolsable de mil dólares.

Hizo el viaje de ida y vuelta de cuatro horas desde los

suburbios de Chicago hasta Normal el domingo con sus padres para ver por

primera vez en persona la camioneta y “se sorprendió” por lo que vio.

"Me acerqué, podía alcanzarla con mi mano, pero no pude

subir en ella", dijo Zelinski. "Al verla, parece que será realmente

buena".

Zelinski también recibió una taza Rivian entregada a los

clientes que hicieron pedidos anticipados y luego recibió una bonificación

inesperada: un autógrafo y una selfie

con Scaringe.

Rivian no reveló cuántos pedidos anticipados ha recibido,

pero había al menos un puñado de futuros propietarios de vehículos que llevaban

tazas y charlaban con Scaringe en el evento del domingo.

Otros permanecieron un poco escépticos.

Mike Barclay, de 76 años, y su esposa, Gretta, de 79 años,

de Normal, estaban almorzando en La Bamba (un restaurante mexicano con

"Burritos tan grandes como tu cabeza") cuando vieron el flujo

constante de transeúntes que se dirigían al cercano Uptown Circle, donde se

estaba llevando a cabo el evento de Rivian.

Cuando terminaron su comida, se unieron a la multitud para

ver de qué se trataba todo el alboroto.

"Creo que es muy emocionante para esta ciudad",

opinó Gretta Barclay. “La gente perdió sus empleos cuando Mitsubishi cerró. Es

maravilloso para esta comunidad tener algo como esto, creo que es muy

futurista".

Su esposo, propietario de una camioneta pickup, no se veía a

sí mismo como un comprador potencial. "Un precio inicial de 70 mil dólares

para una camioneta es bastante alto", expresó.

Mel Pruss, de 58 años, de Metamora, quien trabajó en la

planta de Mitsubishi durante sus 27 años de funcionamiento, asistió al evento

de Rivian "solo para ver qué tenían para ofrecer", incluidos los

posibles empleos.

Pruss ha tenido algunos empleos diferentes desde que la

planta cerró hace cuatro años, y ahora trabaja para la planta de Tarjetas

Hallmark en Metamora, la cual fabrica estantes de exhibición para el gigante de

tarjetas de felicitación.

Aunque tenía esperanzas, él también expresó cierta

incredulidad de que la antigua planta de Mitsubishi pronto renacería como la

casa de producción de Rivian.

"Simplemente me parece extraño", concluyó Pruss,

esperando en la fila para dejar su currículo. "Simplemente pensé que jamás

sucedería".

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